A un chico se le había metido en la cabeza hacer fortuna. Se despidió de su madre y se fue a la ciudad a buscar trabajo. En aquella ciudad había un rey que tenía cien ovejas y nadie quería trabajar de pastor con él. El chico fue. El rey le dijo:
- Mira, ahí tienes las cien ovejas. Llévalas mañana a pastar a aquel prado, pero no al otro lado del arroyo porque hay una serpiente que se las come. Si me las traes todas a casa te daré una propina, y si no, te despido al momento, si es que antes no te ha comido la serpiente.
Para ir hacia aquel prado había que pasar bajo las ventanas del rey, y su hija estaba asomada. Vio al chico, le gustó y le tiró una hogaza. El pastor cogió la hogaza al vuelo y se la llevó para comerla en el prado. Cuando estuvo en el prado, vio una piedra blanca en medio de la hierba y se dijo: "Me sentaré allí a comer la hogaza de la hija del rey". Pero la piedra estaba al otro lado del arroyo. El pastor no se fijó, saltó el arroyo y las ovejas fueron tras él.
La hierba estaba alta, las ovejas pacían tan tranquilas (es mejor la hierba del lugar prohibido; hay cuentos donde existe la misma prohibición de no pasar a un lugar, y en el sitio vetado sí hay alimento) y él, sentado en la piedra, comía la hogaza. De repente oyó un golpe bajo la piedra que parecía que se hundía el mundo. El chico miró a su alrededor, no vio nada, y siguió comiendo la hogaza. Bajo la piedra se oyó un golpe aún más fuerte, pero el pastor hizo como si nada. Se oyó un tercer golpe, y de debajo de la piedra salió una serpiente de tres cabezas; en cada boca llevaba una rosa y avanzaba hacia el chico como si quisiera ofrecerle las rosas. El chico estaba a punto de coger las rosas cuando la serpiente se abalanzó sobre él con las tres bocas abiertas, como para engullirlo de una sola vez, en tres bocados. Pero el pastorcillo, más rápido que ella, con el bastón que llevaba en la mano le dio un golpe en la cabeza, un golpe en la otra, otro golpe en la tercera, y tantos palos le dio que la mató.
Después le cortó las tres cabezas con el hocino (instrumento de hierro que se usa para cortar leña); dos se las guardó en la cazadora y aplastó la tercera para ver qué había dentro. Dentro había una llave de cristal; el chico levantó la piedra y encontró una puerta on un agujero de cerradura, metió la llave de cristal y abrió. Se encontró en un magnífico palacio todo de cristal. Por todas las puertas salían servidores de cristal:
— Buenos días, señor amo. ¿Qué nos manda?
— Os mando que me llevéis a ver todos mis tesoros.
Y ellos lo guiaron por las esclaeras de cristal y las torres de cristal, y le enseñaron cuadras de cristal con caballos de cristal, y armas de cristal y armaduras todas de cristal. Y después lo llevaron a un jardín de cristal con avenidas de árboles de cristal en los que cantaban pájaros de cristal, y parterres donde brotaban flores de cristal en torno a laguitos de cristal. El chico cogió un ramillete de flores de cristal y se lo puso en el sombrero. Por la tarde, cuando regresaba con las ovejas, la hija del rey, que estaba asomada a la ventana, le dijo:
— ¿Me das esas flores que llevas en el sombrero?
— Claro que te las doy —dijo el pastor—. Son flores de cristal, cogidas en el jardín de cristal de mi catillo de cristal.
Y le tiró las flores y ella las cogió al vuelo.
Al día siguiente volvió a la piedra y aplastó otra cabeza de serpiente. Había una llave de plata. Levantó la piedra, metió la llave de plata en la cerradura y entró en un palacio todo de plata, y acudieron servidores todos de plata, diciendo:
— ¡Mándenos, señor amo!
Y lo llevaron a ver cocinas de plata, en la que pollos de plata hervían en fuegos de plata, y jardines de plata donde pavos reales de plata hacían la rueda. El chico cogió un ramillete de flores de plata y se lo puso en el sombrero. Y después por la tarde se lo dio a la hija del rey, que se lo pidió.
Al tercer día aplastó la tercera cabeza y encontró una llave de oro. Metió la llave en la cerradura y entró en un palacio de oro, y los servidores a sus órdenes eran también de oro desde la peluca hasta las botas, y las camas eran de oro con las sábanas de oro y la almohada de oro y el dosel de oro, y en las pajareras volaban pájaros de oro. En un jardín de parterres de oro y de fuentes con surtidors de oro cogió un ramillete de flores de oro para ponerle al sombrero, y por la tarde se lo dio a la hija del rey.
Ocurrió que el rey echó un bando para un torneo, y quien ganara el torneo tendría la mano de su hija. El pastor abrió la puerta con la llave de critsal, bajó al palacio de cristal y cogió un caballo de cristal con riendas y silla de cristal, y así se presentó en el torneo, con una armadura de cristal y escudo y lanza de cristal Venció a todos los demás caballeros y escapó sin ser reconocido.
Al día siguiente volvió con un caballo de plata con gualdrapas de plata y su armadura era de plata, y su lanza y su scudo de plata. Venció a todos y escapó sin que lo conociesen. Al tercer día volvió con un caballo de oro, todo armado de oro. Venció también esta tercera vez y la princesa dijo:
— Yo sé quién es: es un joven que me ha regalado flores de cristal, de plata y de oro, de los jardines de sus catillos de cristal, de plata y de oro.
Y entonces se casaron y el pastorcillo se convirtió en rey.
Y todos vivieron alegres y contentos
1. El cuento Los tres castillos fue recopilado por Italo Calvino en la provincia noritaliana de Monferrato. Italo Calvino, El príncipe cangrejo, México, Espasa-Calpe, 1993, pp. 32-37.

Creo que el chiste, al cual no le entendí muy bien es de disyunción referencial porque tenemos que remitirnos al contexto del relato para comprenderlo y de articulación regresiva por polisema antinómica ya que al ponerle al restaurante "se vende perro" se busca más que atraer clientes, que se alejen para poder tener más mesas disponibles, lo cual va en contra de lo que se podría llamar "normal" en un relato, Con lo que respecta al menú, creo que fortalece esta propuesta porque no cabe en la mente algún comensal que pida dos platos de "nada" para comer. Es mi humilde opinión.
ResponderEliminarGracias por su atención y feliz navidad
Sebastian Villafañet Vega
Desde mi punto de vista creo que el chiste está dado de la siguiente manera:
ResponderEliminarNormalización: un hombre llega a un restaurante llamado “se vende perro” y pide el menú del día.
Armado: el mesero del restaurante entrega el menú, y éste resulta extraño.
Disyuntor: es el menú, pues éste se compone de una zanahoria, nada y un plátano.
De esta manera el chiste tiene una disyunción de tipo referencial, pues el menú al dotar de un nuevo sentido a la historia, nos tenemos que remitir al contexto de la lectura planteada. A su vez que es de tipo de articulación regresiva, pues el relato al inicio plantea un significado y al final resulta algo absurdo: el menú.
¡Saludos! Luis Eduardo Trejo Zamudio
Considero que las funciones quedarían así:
ResponderEliminarNormalización: Un hombre compra un establecimiento y mantiene el nombre del cártel que este tenía "Se vende perro"
Armado: El cliente pide el menú ¿Me puede traer el menú?
La interlocución: Corresponde a los mencionado en éste:
-Zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo dos personas)
El disyuntor sería el menú entero, puesto que el espectador espera que venga perro preparado en distintas especialidades gourmet y se encuentrá con un menú vegetariano, por llamarle de alguna manera.
Saludos
Atte. Andrea Sánchez Pérez.
Las funciones en la secuencia del chiste, son:
ResponderEliminarFunción de normalización: Un sujeto que adquiere un restaurante, deja un cartel que se encontraba en el lugar “se vende perro.”
Función de de armado: Un cliente pide el menú y el mesero se lo entrega.
Disyuntor: El contenido del menú “zanahoria, nada, un plátano (mínimo dos personas).
Ahora, el relato es de disyunción referencial, es necesario tener conocimientos previos para darle sentido, (en mi caso, no soy competente para entenderlo, no pude completar la inferencia).
A pesar de no encontrarle sentido al chiste, considero que su articulación es regresiva por polisemia simple, ya que al encontrar el elemento disyuntor es necesaria la regresión a las dos primeras funciones; debe haber un reconocimiento del elemento parasito, en este caso el cartel del restaurante, para romper con el relato normal. Fin.
Christian Jesús Pacheco Landa
Las funciones pueden quedar así:
ResponderEliminar1) Normalización: presentación del restaurante (cómo fue adquirido) y del dueño.
2) Armado: El nombre del restaurante "Se vende perro" y el ofrecimiento del menú de este lugar extraño
3) Disyunción: la lectura del contenido del menú, es decir:
-Una zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo dos personas)
Desde mi punto de vista puede quedar en una disyunción referencial por polisemia simple de articulación regresiva porque es necesario retomar al cartel para entender los siguientes elementos, es decir, se necesita retornar a funciones anteriores a la disyunción. Además, considero importante decir que se necesita tener una idea sobre lo que el autor escribe, pues si faltara ésta no se vería al texto con sentido o no se comprendería qué tipo de chistes maneja él (como ocurre en este caso).
Miranda Vázquez Xally Anaid
Para mi el asunto está así:
ResponderEliminarFunción de normalización: Un sujeto compra un restaurante y mantiene el nombre anterior con la intención de seguir manteniendo la clientela.
Función de armado: El restaurante posee características muy extrañas de ubicación, su nombre es "Se vende perro" lo cual hace que se pregunte el porque de esas características generalmente indeseables en un estableciminento que vende alimentos.
Disyunción: El menú del restaurante consta de: Una zanahoria, nada y un plátano (mínimo dos personas), lo cual es contradictorio con el nombre "Se vende perro" de esta manera se rompe la expectativa normal sobre lo que podría venderse en ese restaurante.
El chiste utiliza una disyunción referencial porque es necesario saber en que texto se presenta el chiste, de otra manera la historia parecerían incoherencias sin ningún sentido, además usa un polisemia simple de articulación regresiva porque es necesario volver a la parte del chiste en que se menciona el nombre del restaurante para poder comprender el chiste.
Cuauhtli Netzahualcóyotl Vargas López.
Ahí les va:
ResponderEliminarHay una disyunción referencial porque es necesario tener un contexto de la novela para agarrarle el sentido del humor. Fuera de contexto no suena a chiste. De articulación regresiva porque, seguramente, si conoces a los personajes, entenderías. Pero para alguien que sí viene leyendo la novela desde el inicio el chiste podría parecer distinto que para un otro que no.
Función de normalización: nos presenta un poco de los personajes y cómo es que uno de ellos obtiene el restaurante que termina llamando "Se vende perro" por cuestiones de practicidad.
Función de armado: el restaurante está ubicado en un lugar bastante extraño, que, aunado al nombre que le quedó haría que el sitio no fuera del más mínimo deseo para alguien que quiere comer.
Disyunción: el menú. Pueden ser por dos cosas: una, porque el "nada" de la carta no encaja en la historia, rompe la expectativa -por más extraña que pueda parecer si uno no conoce el contexto-. En la otra opción, la disyunción podría ser que en un lugar llamado "Se vende perro" no se venda perro.
Gerardo Solano de Castro.
Para empezar no entendí el chiste, dado que no poseo la competencia necesaria, que sería haber leído previamente al autor y entender la forma en que escribe; dicho esto y siguiendo la lectura de Violette Morin las funciones del chiste son las siguientes:
ResponderEliminarFunción de normalización: Un hombre compra un restaurante y para no complicarse en ponerle nombre le deja el letrero que había dejado el dueño anterior, este decía “se vende perro”.
Función de armado: Un cliente pide el menú y el mesero se lo entrega.
Disyuntor: El contenido del menú.
El contenido del menú no es nada lógico, si se tratase de un restaurante “normal” el contenido del menú no cumple con las expectativas de un comensal, ahora no sabemos si este tipo menú era lo “normal o común” en este restaurante; por otro lado si el restaurante se llama se vende perro (que se podría llamar como fuera) uno esperaría encontrar perros dentro del restaurante o al menos en el menú.
Según entiendo se trata de una disyunción de tipo referencial, ya que tendríamos que remitirnos al relato para entender el chiste, y es de articulación regresiva porque al encontrar el elemento disyuntor es inevitable regresar al comienzo del “chiste” para entenderlo.
En tanto este chiste usa una polisemia antinómica ya que hay cierta contradicción en él, aunque a decir verdad todo en el me parece contradictorio.
Genoveva Ortiz Saldaña.
El chiste se da de la siguiente manera:
ResponderEliminarNormalización. Un hombre arrenda un local para poner un restaurante.
Armado. Para no pensar en cómo llamar a su negocio, el sujeto le deja como nombre el letrero que el local ya tenía: "se vende perro". El restaurante posee ciertas características peculiares. Se encuentra en un sitio desagradable, rodeado por botes de basura. Gracias a esto muy pocos comensales visitan el establecimiento.
Disyunción. Presentación del menú a un grupo de personas que llega al restaurante.
Disyuntor. El menú. Una zanahoria, nada, un plátano mínimo dos personas.
La disyunción se da porque al poner en el menú una zanahoria y un plátano, se rompe con la expectativa que da el nombre "Se vende perro" (lo normal sería que los platillos fueran preparados con carne de perro). El tipo de disyunción es referencial porque para entender el chiste debes leer todo el texto.
La articulación es regresiva por polisemia simple, pues la disyunción te hace volver al principio del relato donde se explica que el restaurante se llama Se vende perro y el disyuntor muestra que en realidad no venden perro.
Jovanna González Ortiz.
He analizado el chiste de la siguiente manera:
ResponderEliminarFunción de normalización: Un sujeto que adquiere un restaurante.
Armado: El hombre deja el cartel que contiene el nombre del restaurante "Se vende perro"
Disyunción: el contenido del menú:
-Una zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo dos personas)
Disyunción de tipo referencial: es necesario tener la competencia y remitirse al contexto del relato para comprenderlo
Articulación regresiva: porque es necesario recordar al cartel para entender y darle sentido a los elementos del relato.
Ma. de los Ángeles Juárez Martínez.
Al intentar analizar un relato en el cual no tengo ninguna competencia, me veo en la forzosa tarea de tal vez mal interpretar el sentido. Dicho lo anterior intentaré dar una breve explicación de lo que alcance a comprender.
ResponderEliminarEl chiste es de disyunción referencial porque es necesario hacer referencia al contexto de un restaurante para que se pueda entender el nombre y el menú que se presenta en el relato. De articulación regresiva porque tenemos que regresar al contexto de que el restaurante se llama “se vende perro”.
La función de normalización: Un hombre adquiere un restaurante y le deja el nombre de “se vende perro”.
Función de armado: Entra un cliente del restaurante y pide el menú del día (que es bastante raro).
Disyunción: en este caso el disyuntor sería el propio nombre del restaurante, ya que es poco natural que un restaurante de comida para humanos se llame “se vende perro” y el propio menú:
El menú:
-Una zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo dos personas)
Ramírez Cano Jane Valeri.
Las funciones del chiste:
ResponderEliminarFunción de normalización: un hombre compra un local y lo convierte en restaurante y le deja el nombre que había en un letrero, "se vende perro", pocas personas lo visitaban.
Función de armado: llega un cliente y pide el menú.
Disyuntor: el menú que dice
-Una zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo dos personas)
El tipo de disyunción es referencial porque para entender el chiste se debe conocer todo el texto y el estilo del autor.
Es de articulación regresiva porque para comprender la disyunción se debe tomar en cuenta lo explicado al principio del chiste, es decir, la historia del local y su nombre.
Piña Cárdenas Mayté
El chiste lo analice de la siguiente manera:
ResponderEliminarFunción de normalización: Un hombre compra un restaurante y decide dejarle el mismo nombre “se vende perro” que le había puesto el anterior dueño.
Función de armado: El lugar donde se localiza el restaurante, el nombre que tiene “se vende perro” y el menú.
Disyunción: Es el menú, el cual consta de una zanahoria, nada y un plátano (mínimo dos personas). Por lo cual rompe con el esquema/expectativa tradicional de un menú de restaurante.
El chiste es de disyunción referencial porque necesitamos referirnos al contexto que lleva este restaurante y el menú que se nos presenta.
Y es de articulación regresiva porque nos hace retroceder al principio del chiste donde se menciona porque se llama así el restaurante y el por qué no venden perro en vez de este menú tan extraño y contradictorio.
Luna León Jennifer
Análisis del chiste se vende perro
ResponderEliminarFunción de normalización:
Una persona compra un local y decide abrir un restaurante conservando el nombre del antiguo negocio: se vende perro.
Funcion de armado:
Una persona se acerca para ver el menú.
Disyunción:
El menú del restaurante ofrece:
-Una zanahoria.
-Nada.
-Un plátano (mínimo dos personas).
La disyunción es de tipo referencial porque el menú que se ofrece no se parece a ninguno que exista en verdad. Si se conocen algunos menús de diferentes restaurantes, entonces se tendrá la competencia cultural para entender la disyunción.
La articulación es de bloqueo porque en este tipo de relatos se presentan oposiciones de signos, pero respetando el significado de cada uno. En este chiste se presenta un menú de restautrante que se opone a los demás menús que puedan existir.
Jean Tron Jorge Humberto
Análisis del chiste
ResponderEliminarFunción de normalización: El restaurante "Se vende perro" recibe a un grupo de comensales.
Función de armado: Los comensales piden ver el menú del día.
Disyunción: El menú ofrece una zanahoria - o - nada - o - un plátano (mínimo para dos).
El chiste a mi parecer es de disyunción referencial porque necesito saber el contexto de la historia para reírme. Además el hecho se sitúa en "El enredo de la bolsa y la vida" que pertenece a una serie de libros escritos por Eduardo Mendoza y sigue la historia de un detective loco.
La artticulación es de bloqueo por polisemia antinómica porque el menú no es lo que se espera de acuerdo a las comidas tradicionales, ni corresponde al nombre del lugar.
García Ramírez Aura Paola
Funciones del chiste "Se vende perro"
ResponderEliminarNormalización: Un hombre asiste a satisfacer su apetito en el restaurante "Se vende perro", este lugar tiene una nueva administración, pero se decidió conservar el mismo nombre.
Locutora de armado:El cliente pide el menú al mesero, con el fin de decidir que va a comer.
Interlocución: Al momento de leer la carta el hombre se encuentra con elementos diferentes a lo que esperaba.
Disyuntor: El Menú: -Zanahoria -Nada -Un plátano (mínimo dos personas)
Considero que el chiste anterior, es un relato de disyunción referencial, porque el disyuntor "menú" es un referente de los signos contenidos, por lo que necesitas ser competente para entender los significados, a partir de ello el cliente va a poder decidir qué es lo que quiere comer.
Es de una articulación progresiva de polisemia antonímica, porque aquí el locutor aporta su coeficiente personal (lo cree puede comer)que es tomado en cuenta por el interlocutor para ofrecer una respuesta (menú). Existe un relato lógicamente armado pero que se invierte en sus significaciones, existe una bifurcación del relato locutor por el parásito.
Hernández Navarrete Javier Alexis
Análisis del chiste "Se vende perro"
ResponderEliminarFunción de normalización: un hombre adquiere un restaurante llamado "Se vende perro" y para no complicarse la vida decidió dejarle el mismo nombre.
Función locutora de armado: Un psiquiatra, un loco y otras personas llegan y piden el menú.
Disyuntor: es el menú
1)Zanahoria
2)Nada
3)Plátano (para mínimo dos personas)
Según mi análisis es una disyunción referencial de articulación bloqueada por polisemia antinómica. Esto se debe a que dentro del chiste no se espera la respuesta (el menú) pues no es algo muy común dentro de un restaurante "normal", el cliente no espera encontrar un menú de este tipo.
De la Rosa Mora Dayanara Irays
Aguilar Díaz D. Margarita
ResponderEliminarAnálisis del chiste “se vende perro” según Violette Morin
Basada en el modelo que Morin propone para el análisis del chiste, las funciones de “se vende perro” son las siguientes:
Función de normalización
Un sujeto adquiere un restaurante de nombre “Se vende perro”. El nuevo dueño pone a funcionar el local con el mismo nombre para evitar complicaciones.
Función locutora de armado
Una comensal ve el menú.
Disyunción
En el menú se encuentra lo siguiente:
1) Una zanahoria;
2)Nada;
3)Un plátano (mínimo dos personas).
Tipo de disyunción y articulación
En este chiste el disyuntor es un referente: el menú. Esto porque en los comensales se tiene una idea de los platillos que se sirven en los restaurantes, aunque sean de distinto tipo. En muchos casos, y en este específicamente, el nombre provee de una idea de lo que el restaurante ofrece.
En relación con lo anterior, el chiste sería de articulación regresiva porque las dos primeras funciones (normalización y de armado) dan coherencia y se complementan hasta llegar al disyuntor (referencial).
Aguilar Díaz D. Margarita
Según lo que entendí el chiste es de disyunción referencial, porque para entenderlo (cosa que no logré) hay que tener en cuenta los elemento que se mencionan como el nombre el restaurante, lo que fue antes de ser un restaurante y el menú. No sé si fue sólo idea mía, pero creo que el chiste tiene una connotación sexual porque el restaurante se llama “se vende perro”, cosa que por su fonéticamente podríamos entender como “se ven de perro”. Y en el menú dice que hay “plátano (mínimo para dos personas)” o sea que también lo podríamos entender como “plátano parados”.
ResponderEliminarQuizá no fue así y mi mente fue la única que lo entendió de esa manera, de todas formas da igual porque seguramente nadie está leyendo esto.
Alejandro Tovar Rivera
Comentario acerca del fragmento de "El enredo de la bolsa y la vida" de Eduardo Mendoza.
ResponderEliminarDespués de reflexionar acerca del fragmento de esta historia, también llegué a la conclusión de que se presenta un relato de disyunción referencial de articulación regresiva por polisemia simple.
Esto debido a que, para entender el chiste se requiere conocer la obra de este autor, tener la referencia de los personajes y los escenarios, así como conocer el tipo de humor que maneja. Sin embargo, se puede notar cierta simbiosis entre el restaurante y su nombre "Se vende perro" (llamado así por la desidia del dueño al utilizar el cartel que estaba pegado cuando ocupó el local, en lugar de ponerle un cartel con otro nombre más apropiado). De esta manera me parece que existe cierta gracia por el hecho de que un restaurante tenga un nombre tan contradictorio.
En cuanto al menú de dicho restaurante, sin duda, me parece que ahí se presenta la disyunción, pero como establece Violette Morin "El disyuntor referencial es el soporte de una multitud de complementos que basta invertir a cualquier nivel (causas, fines, consecuencias, lugar...)para obtener una disyunción", y aún cuando pense en cual era el factor disyuntor no pude identificarlo con claridad. Pero lo cierto, es que ese menú es de lo más inusual.
Martínez Sánchez Jessica Nayeli.
Análisis del chiste.
ResponderEliminarFunción de Normatización:Un lugar de pésimas condiciones y un local con el anuncio "Se vende perro" es un restaurante.
Función de armado: Dos personas llegan a comer y ordenan el menú.
Disyunción: El menú es inesperado porque no es común. Consiste en una zanahoria, nada y un plátano para dos.
EL chiste es de articulación de bloqueo con disyunción referencial de polisemia antinómica.
EL chiste es de articulación de bloqueo porque en el momento en el cual entra el menú (elemento disyuntor) lo hace contraponiéndose a lo que podría esperar de una comida normal. Además los platillos se contraponen con el título del lugar "Se vende perro" y no presentan alimentos desagradables.
La disyunción es referencial porque se necesita un contexto para entenderlo, en este caso sería conocer más de esta novela y del personaje principal. Yo no conocía nada de ese texto y no entend, necesitaria una contextualización para encontrarle sentido. Esta disyunsión es de polisemia antinómica por que hay una contradicción entre dos principios racionales. es decir, el posible menú que te darían en un lugar llamado "Se vende perro" y el que en realidad te dan, aunque este no deja de ser extraño.
Sampers Nava Abril
Ávila Núñez Monserrat
ResponderEliminarAnálisis del chiste:"Se vende perro"
*Normalización: Un grupo de personas acuden a un restaurante que se llama "Se vende perro", ya que el dueño quería ahorrarse problemas y lo nombró así.
*Armado: Se les ofrece asiento, el lugar es modesto y se les muestra el menú.
* Disyunción: Menú -una zanahoria-nada-un plátano (mínimo dos personas)
* Articulación: referencial, puesto que se está haciendo que el menú se refiera a otras cosas, no estrictamente un zanahoria.
*Polisemia simple: Esta disyunción se da porque la palabra, al menos en el contexto en el que está escrito, puede darse a otra clase de .interpretaciones
Análisis del chiste: “Se vende perro”
ResponderEliminarNormalización: Un hombre entra al restaurante "Se vende perro" dispuesto a comer algo.
Función locutora de armado: El hombre solicita el menú y en éste lee algo fuera de lo normal, no un menú tradicional.
Disyuntor: El disyuntor se encuentra en el contenido del menú:
-Zanahoria
-Nada
-Un plátano (mínimo para dos personas)
Creo que el chiste de “Se vende perro” pertenece a la categoría de disyunción referencial. El menú está fuera de toda lógica, por lo que es el elemento disyuntor es el contenido del menú. Este disyuntor es un elemento al que se refieren los signos (plátano, zanahoria y nada).
La estructura del chiste es de articulación regresiva ya que para entenderlo se necesita regresar al inicio del relato para encontrar un sentido (si es que lo tiene).
Hernández Mendoza Thalía Stephany
Función de normalización: Una persona compra un local y decide establecer ahí su restaurante. decide no cambiar el nombre dl establecimiento; por lo tanto su nuevo restaurante se llama "Se vende perro"
ResponderEliminarFunción de armado: Llegan clientes al restaurante !Se vende pro" y piden el menú del día.
Disyuncion: Al ver el menú encuentran:
-Zanahoria
-Nada
-Plátano ( Minimo dos personas)
ºEl elemento disyuntor es el menú
ºEs una disyuncion referencial ya que hay que remitirnos a los menús de otros restaurantes, para advertir que este es diferente. Se debe tener la competencia acerca de la similitud de la mayoría de los menús de otros establecimientos.
Tipo de articulación: Es de bloqueo ya que el menu de "Se vende perro" se opone con la mayoría de los menús convencionales. Se contrapone ese concepto que se tiene de menú convencional con el concepto de menú de "Se vende perro"
este de acá arriba es... Ayala Acuña Andrés.
EliminarFunción de normalización: Una persona compra un local y decide establecer ahí su restaurante. decide no cambiar el nombre dl establecimiento; por lo tanto su nuevo restaurante se llama "Se vende perro"
ResponderEliminarFunción de armado: Llegan clientes al restaurante !Se vende pro" y piden el menú del día.
Disyuncion: Al ver el menú encuentran:
-Zanahoria
-Nada
-Plátano ( Minimo dos personas)
ºEl elemento disyuntor es el menú
ºEs una disyuncion referencial ya que hay que remitirnos a los menús de otros restaurantes, para advertir que este es diferente. Se debe tener la competencia acerca de la similitud de la mayoría de los menús de otros establecimientos.
Tipo de articulación: Es de bloqueo ya que el menu de "Se vende perro" se opone con la mayoría de los menús convencionales. Se contrapone ese concepto que se tiene de menú convencional con el concepto de menú de "Se vende perro"
Ayala Acuña Andrés.
P.d volví a comentar, pero ahora si agregue mi nombre.
Saludos!!!